viernes, 7 de mayo de 2010

MANIFESTACION

Cuando llegaba un nuevo discípulo, este era el "catecismo" a
que solía someterle el Maestro:

"¿Sabes quién es la única persona que no habrá de abandonarte
jamás en toda tu vida?"

"¿Quién?"

"Tú"

"¿Y sabes quién tiene la respuesta a cualquier pregunta que
puedas hacerte?

"¿Quién?"

"Tú"

"¿Y puedes adivinar quién tiene la solución a todos y a cada uno
de tus problemas?"

"Me rindo..."

"Tú"



Anthony de Mello

8 comentarios:

Amelia dijo...

Verdaderamente, ¿quién, si no?

José Manuel dijo...

Je, a este "catecismo" y a este Maestro sí que me apunto yo también, porque te remiten constantemente a la Verdad que somos. Tan simple y lo complejo que ha llegado a hacerse esta enseñanza (aparentemente).
Abrazos amiga! y gracias por recordarnos esta potente simplicidad de Anthony de Mello.

silencio dijo...

Pranam

Z. dijo...

:) gracias amiga, desde este Tú que es igual a tu tú! :)
Un abrazo!

anonima dijo...

Hola Amelia!sí verdad,asi de simple,un abrazo!!

anonima dijo...

Hola amigo JM!vamos tan simple aparentemente,porque con este "catecismo" ni los curas,ni los terapeutas tienen trabajo,un abrazo amigo y gracias por estar ahi!

anonima dijo...

Pranam Silencio.

anonima dijo...

Hola amiga Z! gracias por estar ahi,de TÚ a TÚ,un abrazo fuerte!